Líder: ¿Se nace o se hace?

 

Todos somos líderes. En algún momento de nuestra vida cotidiana, de alguna u otra manera, nos encontramos en situaciones en las que estamos liderando.

La mayoría de las personas pasan la mayor parte de su vida en grupos: cuando trabajan,  juegan o estudian. Todos los grupos necesitan líderes. Sus actitudes y comportamientos   tienen una gran influencia sobre el desempeño del grupo.

 

Es cierto que  en nuestra sociedad, y un hecho que frecuentemente pasa desapercibido es que la mayoría de las personas, en algún momento, se encuentran en situación de guiar a un grupo. Un ejemplo es cuando las personas de convierten en padres, tienen  una posición de líder respecto de sus hijos.

Todo lo que hemos recibido, desde la gestación en adelante, nos van guiando para tener ciertas cualidades que nos van a ayudar a conectarnos con nosotros mismos, con los demás y poder de ese modo adquirir cualidades de líderes.

 

El primer grupo en el cual nacemos es la Familia. Es allí donde comenzamos nuestro camino de conocimiento de nosotros mismos, a interiorizar un concepto de nosotros mismos y un concepto de los demás. Es a partir de allí que comenzamos a conocer nuestra inteligencia emocional, que abarca la inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal. ¿Qué queremos decir con esto? Es poder empezar a contestar las siguientes preguntas:

 

·       ¿Qué conozco acerca de mi mismo?

·       ¿Cuáles son mis fortalezas?,

·       ¿Cuáles  son mis debilidades?

·       Potenciar mis fortalezas. Conocer mis debilidades, no para ser crítico con ellas ni entrar en una autocrítica interna sino para transformarlas y crecer. Poder adquirir un circuito protector conmigo mismo y poder de esta manera ser protector con los que me rodean.

 

Estas características uno las desarrolla en varios ámbitos: en el colegio, en el trabajo, con los amigos, en los grupos deportivos, en la familia, etc.

Una de las características de un líder efectivo es aquel que, más allá de aprender y comprender un modelo específico de liderazgo, es aquel que puede ejecutar el modelo.

Los líderes eficaces son aquellos cuyos miembros de grupo al cual pertenecen sienten que sus necesidades están siendo satisfechas y que los líderes sienten que sus propias necesidades se están satisfaciendo.

Una manera de describir las necesidades  es mediante una jerarquía de diferentes niveles. Para ello, Abraham Maslow construyó una pirámide en la cual describe cinco  niveles de necesidades humanas:

 

·       El primer nivel, tiene que ver con las necesidades básicas, tales como sed, hambre y calor, son las más importantes porque deben estar satisfechas antes de que la persona pueda motivarse para satisfacer las necesidades del nivel siguiente; y así sucesivamente con los demás niveles.

·       El segundo nivel son las necesidades de seguridad

·       El tercer nivel las necesidades de pertenencia

·       El cuarto nivel son las necesidades de reconocimiento,

·       El quinto nivel son las necesidades de autorrealización

·       Por último, está el sexto nivel que tiene que ver con la auto trascendencia, el cual tiene como finalidad la expansión de todo el potencial de las personas, descubriendo su misión en la vida, convirtiéndose en un fuerte factor de motivación hacia el cambio positivo en todos los seres humanos que los rodean, logrando a su vez trascender y enriquecer el mundo que habitan.

 

Las inferencias de la teoría de Maslow tienen una gran importancia para los líderes. Hay que tener en cuenta algunos factores: En la mayoría de los grupos no siempre proporcionan a sus miembros las oportunidades para satisfacer las necesidades de los últimos niveles; cuando los líderes ejercen el poder autoritariamente, los miembros del grupo pueden sentirse temerosos o inseguros de intervenir; también puede pasar que los diferentes miembros del grupo pueden estar operando en diferentes niveles de necesidades al mismo tiempo o en la misma situación.

Para ser motivados hacia realizaciones y logros elevados, los miembros necesitan que los líderes se hayan ocupado de las necesidades del primer nivel y del segundo, tener sentimiento de seguridad, oportunidad de interacción social, amistad, sentimiento de ser comprendido y aceptado.

Uno de los beneficios para los miembros que tienen un líder  es que hace posible que participen en la resolución de los problemas del grupo y en la toma de decisiones.

Es importante tener en cuenta los recursos de cada uno para la resolución de sus problemas y buscar las mejores soluciones.

 

Todas estas habilidades y potencialidades que las personas van descubriendo de ellos mismos, son herramientas que nosotros enseñamos a descubrirlas  en el Curso: “LIDERAZGO, COORDINACIÓN Y PSICOTERAPIA DE GRUPO”, que dictamos en nuestra Institución.

Por eso es importante que tengan antes que nada un conocimiento de ellos mismos, de sus propias necesidades (inteligencia intrapersonal) para poder desarrollar la inteligencia interpersonal, la comunicación con las personas que nos rodean y a partir de allí ser un guía

 

¿Cuáles son las características de un líder?

 

·       Tener autocrítica adulta

·       Tener congruencia entre el decir y el hacer (concordancia entre el mensaje verbal y  no verbal)

·       Amplio desarrollo de la inteligencia emocional

·       Tener sentido del humor

·       Tiene que convertirse en fuente de autenticidad con un mismo y con los otros, de responsabilidad con uno mismo y con los otros, de orientación hacia los cambios y no hacia las culpas.  

·       Poder analizar las dificultades para convertirlas en potencialidades.

 

En realidad es poder pensar que podemos ser fuente y pensar que los demás también lo sean.

 

POR TODO ESTO, UN LÍDER SE HACE, NO SE NACE.